Se nos fue el poeta… y su ausencia brilla, está más que nunca. El viejo poeta de Lebu, más joven cada día, más joven que nunca, el inconcluso… Les dejo estas palabras que muestran su espíritu:
[INCONCLUSO]
APRENDIZ inconcluso como soy, escribo cada día mis papeles inconclusos y nunca olvido lo que me dijera un niño del país cierta mañana que concurrí a leer mis versos en una de esas escuelitas del archipiélago de Chiloé, en un encuentro bajo el ventarrón, en la Antártica, hasta donde llegó Ercilla fundador, el caballo andaluz todo sudado. La escuelita era pobre y el niño de unos diez años, igualmente pobre. Al terminar mi breve lectura me preguntó con desenfado: “Oiga, poeta, y cuando usted termina de hacer una de esas poesías, ¿no le funciona como que le quedó inconclusa?”. Me fascinó la consulta que dio en el clavo mucho más que esas formulaciones académicas sobre mi ejercicio de silabear el mundo. De verás soy ese inconcluso que dijo el niño sin haber leído a Goethe, que por su parte dijo lo mismo:-“Que no puedas llegar nunca; eso es lo que te hace grande”.
Les sugiero esta entrevista inédita que publicó la tercera este sábado 30 de abril: “No tengo pretensiones de saber cómo es la muerte…”.
Te dejo este regalo inspirador: el poeta y su relación con el mar.



