El Cerebro se Cambia a sí mismo, de Norman Doidge
El destacado psiquiatra Norman Doidge, realiza una exhaustiva recopilación de distintos hallazgos que ponen en evidencia la inimaginable capacidad adaptativa de nuestro cerebro, de auto-regeneración y reparación a niveles aún inimaginables. Estas nociones echan por tierra ideas equívocas a cerca de la naturaleza “inmutable” de nuestro sistema nervioso central, sin capacidad de regeneración, que se enseñaba apenas algunos años atrás en las universidades. Ideas que, sin querer, han resignado a miles de personas ante sus dificultades, trasnformándolas muchas veces en una “incapacidad”. Recomiendo con mucho entusiasmo este libro a todo aquel que dedica parte de su pasión, inteligencia y afán a la educación, desarrollo y entrenamiento de personas: terapeutas, profesores, padres y líderes en general. Pueden leer el índice y primer capítulo pinchando sobre la imagen de este libro.Doidge describe en su libro conversaciones con destacados investigadores que han realizado notables contribuciones a esta nueva concepción del sistema nervioso como un proceso en permanente adaptación a los estímulos de su entorno, de nuestras propias prácticas cotidianas, nuestros pensamientos y emociones. Como Michael Merzenich que desarrolló con su equipo el implante coclear que permite oír a niños que nacen sin este sentido, instalándoles un dispositivo electrónico en su cerebro. El valenciano Álvaro Pascual-Leone que ha demostrado mediante el uso de la estimulación magnetica transcraneal como es posible cambiar la anatomía de nuestro cerebro mediante el uso de nuestra imaginación (tanto para bien como para mal). Además, Doidge nos muestra que ya existe una tecnología que ha sido desarrollada a partir de los principios de esta disciplina, que permite a niños y adultos aprovechar la capacidad de re-adaptarse a sus nuevas capacidades disponibles. Niños que logran superar sus deficiencias de lecto- escritura a través del entrenamiento de su capacidad para percibir sonidos mediante el uso de programas computacionales desarrollados por Fast ForWord; Adultos que lograr rescatar las capacidades de sus brazos que han sufrido el corte temporal de sus nervios aferentes (sensibles) a través de un intensivo entrenamiento de seis horas al día en el Taub Therapy Clinic, esto luego de comprobar que las habituales terapias de rehabilitación de una hora y media, día por medio, dan escasos resultados porque no alcanzas a generar nuevos patrones a nivel del sistema nervioso central de los pacientes; Personas que han podido recuperar las funciones asociadas al equilibrio mediante un programa computacional y la inserción de un sensor en su lengua, superficie rica en sensores de presión, desarrollado por Paul Bach-y-Rita y su equipo. En el siguiente video podrán observar una aplicación realizada por los científicos Maurice Ptito y Daniel Chebat:
Este libro cambiará su sentido común respecto a nuestras posibilidades de aprendizaje y transformación, en pro de una vida más plena. Hasta ahora vivimos mayoritariamente presos de nuestro pasado, de los límites que nos auto-imponemos, inundados de resignación ante al cambio que anhelamos para nuestra vida: “Es que siempre he sido así”. Este libro es, en cambio, una aproximación a las posibilidades de transformación que tenemos disponibles.

Miércoles, 18 noviembre, 2009 at 10:02
Nada es por casualidad gracias por el libro ….”el cerebro se cambia asi mismo” …Y asi es ,Alfredo mi hijo de 15 años sufrio un accidente en su brazo izquierdo ,hoy esta mejor ,con la energia y la fuerza de que sus nervios,su musculatura vuelvan a realizar sus actividades motoras en forma normal y no tengo duda que que su SNC se adaptara y nos esta ya sorprendiendo con sus avances ,sus ganas el apoyo Kinesico y de T Ocupacional,y su Guitarra mas el Amor inmenso que recibe dia a dia dejan totalmente fuera de cualquier escenario que no volvera a tocar sus melodias ,o esos reef increibles ,esa capacidad ininmaginable esta ahi desarrollandose, en cuanto a mi tambien ver la vida y pensarla de otra forma es otra manera de saber que podemos reinventarnos y generar nuevos patrones para adaptarnos, y saber administrar los nuevos estimulos que se suceden por estos dias.
Jueves, 19 noviembre, 2009 at 22:14
Gracias Lili por compartirnos esta experiencia… Creo que el “jugar” con la guitarra, con mucha paciencia y fe, puede darle mayor velocidad al proceso de recuperación de Alfredo… Con la dosis de amor que es un ingrediente esencial de todo proceso de re-habilitación.
Cariños!
Joaquín